José Antonio Fernández Carbajal

Presidente Ejecutivo del Consejo de Administración de FEMSA

EL ESTRATEGA DETRÁS DE LA EXPANSIÓN GLOBAL Y EL «RETAIL» MODERNO

La trayectoria de José Antonio Fernández Carbajal, conocido en el mundo empresarial como «El Diablo», es la de un líder que transformó una cervecera regional en un conglomerado multinacional de consumo y comercio minorista. Ingeniero Industrial y de Sistemas por el Tecnológico de Monterrey (con una Maestría en Administración por la misma institución), Fernández Carbajal asumió la dirección general de FEMSA en 1995. Bajo su mando, la compañía tomó decisiones audaces que redefinieron el mercado: la venta de Cuauhtémoc Moctezuma a Heineken (convirtiendo a FEMSA en un accionista mayoritario de la firma global) y el crecimiento explosivo de OXXO, que pasó de ser una cadena de conveniencia local a ser la red minorista más grande de América Latina.

Fernández Carbajal encabeza la culminación de la estrategia «FEMSA Forward», un ambicioso plan de desinversión en activos no estratégicos (como la salida total de su participación en Heineken y Jetro Depots) para concentrarse en sus tres pilares de mayor crecimiento: Retail (Proximidad), Coca-Cola FEMSA y Digital (Spin by OXXO). Su gestión actual se distingue por la digitalización masiva del ecosistema FEMSA; a través de Spin, ha logrado bancarizar a millones de mexicanos, convirtiendo las tiendas OXXO en los centros de servicios financieros más accesibles del país. Bajo su liderazgo, la compañía ha expandido su presencia en Europa tras la adquisición de Valora, consolidando a FEMSA como un jugador global en el sector de conveniencia y foodservice.

La visión de José Antonio Fernández para el cierre de esta década se centra en la convergencia digital. Su meta es que cada tienda física sea un nodo de una red logística y financiera impecable, donde la inteligencia artificial optimice los inventarios y la atención al cliente. Ante los retos globales, se ha posicionado como un defensor de la libre empresa y el estado de derecho como condiciones necesarias para la inversión. Para «El Diablo», el éxito de FEMSA no se mide solo en el valor de sus acciones, sino en su capacidad para generar valor social y económico en cada comunidad donde opera, manteniendo siempre la humildad de «aprender algo nuevo cada día».