El estado de Nuevo León será el anfitrión del foro destinado a discutir y proponer regulaciones sobre el uso de redes sociales por parte de menores. Este evento está programado para el 20 de agosto y busca reunir a diversos actores sociales que contribuyan a la formulación de respuestas adecuadas ante la creciente interacción de los niños con dispositivos digitales. La iniciativa se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio para abordar los efectos de las plataformas digitales en la infancia y adolescencia.
Durante una conferencia matutina, el subsecretario de Educación Superior, Ricardo Villanueva Lomelí, destacó la importancia de la participación ciudadana en estos encuentros. Afirmó que el foro estará abierto a toda la comunidad, permitiendo que los participantes, además de académicos y especialistas, contribuyan en un formato interactivo. Se buscará fomentar el diálogo y la reflexión sobre el uso responsable de las tecnologías por parte de los más jóvenes.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, enfatizó la urgencia de establecer protocolos de protección para los menores frente al uso desmedido de redes sociales, catalogándolo como un asunto de salud pública. Este llamado a la acción se basa en la creciente preocupación por los efectos negativos que el acceso sin restricciones a plataformas digitales puede tener en el bienestar infantil.
La presidenta Claudia Sheinbaum también se pronunció sobre el tema, señalando que la exposición continua a redes sociales puede llevar a la adicción en los jóvenes. En su intervención, subrayó que estas plataformas están diseñadas para captar la atención de los usuarios, lo que hace necesario implementar medidas para mitigar sus efectos nocivos. Sheinbaum anunció que presentará una iniciativa en el próximo foro para abordar esta problemática de forma estructural.
Este foro representa un paso significativo hacia la creación de un marco regulatorio que proteja a los menores en el entorno digital. Con la creciente presencia de niños en redes sociales, es crucial que se generen estrategias que prioricen su salud mental y bienestar. La colaboración entre diferentes sectores sociales será fundamental para garantizar un uso más seguro y responsable de las tecnologías por parte de las futuras generaciones.





